
Los abusos y mal uso del poder por parte del Presidente de la Republica no se pueden soslayar. Todos han cometido abusos y mas lo hacen con acciones que tienen un impacto en los procesos electorales; en los que sirven para acceder o conservar al poder político. Vicente Fox de manera cínica señalo en una de sus declaraciones que había hecho todo lo posible para que Andrés Manuel López Obrador no la ganara la elección presidencial en 2006.
Por: Melitón Guevara castilloDESDE ESTA ESQUINA.
Melitón Guevara castillo.
26-07-2010.
CHEQUE EN BLANCO PARA CALDERON
Estamos acostumbrados a una complicidad institucional. Por eso no creemos, buena parte de los mexicanos, en la división de poderes. Y la resolución mas reciente del IFE, que involucra al Presidente Felipe Calderón es una muestra, digamos, del grado de trapecismo legaloide que se desarrolla en las áreas que tiene que ver con la aplicación de la ley, con la justicia.
El IFE pasados los comicios del 4 de julio en varias entidades federativas recibió una queja del PRI en contra del Presidente Calderón. Que su mensaje sobre seguridad nacional, pronunciado en cadena nacional vía televisión, fue propaganda política. Y el IFE resolvió que, efectivamente, el mensaje fue PROPAGANDA POLITICA; pero que no puede ser sancionado, porque solo puede ser acusado de traición a la patria y por delitos graves del fuero común.
Volvemos a la figura presidencial. Históricamente a partir de la Constitución de 1917 es preponderante, casi omnipotente, difícilmente podía ser señalado y menos acusado. Constitucionalmente tenía muchas ventajas sobre el Congreso; mismas que, gradualmente, le han ido quitando. Antes, por ejemplo, una de sus atribuciones era nombrar al regente (hoy Jefe) del gobierno del Distrito Federal.
Los abusos y mal uso del poder por parte del Presidente de la Republica no se pueden soslayar. Todos han cometido abusos y mas lo hacen con acciones que tienen un impacto en los procesos electorales; en los que sirven para acceder o conservar al poder político. Vicente Fox de manera cínica señalo en una de sus declaraciones que había hecho todo lo posible para que Andrés Manuel López Obrador no la ganara la elección presidencial en 2006.
Hoy los hechos no dejan mentir. Felipe Calderón esta convertido en el operador político de la sucesión presidencial dentro de su partido. Los cambios en el gabinete; los reacomodos de su grupo, llevan esa intención: y también, cada acto de gobierno, evidencian ese propósito. Hasta la lucha en contra del crimen organizado le sirve, en la práctica, para llevar agua a su molina y atacar a quienes pueden ser sus enemigos. Basta recordar cómo, en Michoacán, detuvieron a funcionarios estatales y alcaldes; mismos que, casi en su totalidad, luego fueron detenido…Pero, golpe dado, ni quien lo quita.
Carlos Navarrete, el coordinador parlamentario del PRD en el Senado, tiene razón: se deben hacer las reformas pertinentes para acotar decisiones y acciones presidenciales. Y es que, de otra manera, el IFE está otorgando al Presidente Calderón un cheque en blanco: puede violar la ley electoral las veces que quiera, lo volverán a encontrar culpable, pero no lo pueden sancionar porque no puede ser juzgado, solo por traición a la patria y delitos graves del fuero común.
Los mexicanos, el común de a gente, nos quejamos de que hay corrupción en todos lados, que la justicia se vende al mejor postor; y todos los días, en términos generales, en sentido estricto en todos los procesos electorales, encontramos evidencias de que no nos falta la razón. Creo que hay dos culpables: los partidos políticos que, dominando la escena legislativa, son incapaces de crear normas que realmente favorezcan a la justicia y a la democracia; y, obvio, los ciudadanos que no tenemos capacidad de respuesta ante los abusos y mal uso del poder político.
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